Compensación de excedentes: cómo funciona y cuánto se cobra
Publicado el 23 de agosto de 2026 · 3 min de lectura · Actualizado el 26 de septiembre de 2026
Por autoconsumoclaro.es · Cómo elaboramos el contenido

Es uno de los conceptos que más se malinterpreta del autoconsumo: mucha gente cree que “vende” su electricidad a precio de mercado, y no es exactamente así para la mayoría de instalaciones residenciales.
El mecanismo básico
Cuando tu instalación produce más electricidad de la que consumes en ese momento, el excedente se vierte automáticamente a la red. Si tu instalación está acogida a la compensación simplificada que regula el artículo 14 del Real Decreto 244/2019, tu comercializadora valora esos excedentes y los descuenta del importe de la energía que has comprado a la red en ese mismo periodo de facturación. Funciona como un descuento en la factura, no como un ingreso o una transferencia aparte.
Pueden acogerse las instalaciones renovables de hasta 100 kW que firmen el contrato de compensación, que es el caso de casi todas las viviendas.
A qué precio se compensan los excedentes
Depende del tipo de contrato que tengas:
- Tarifa regulada (PVPC) con una comercializadora de referencia: los excedentes se valoran cada hora al precio medio del mercado diario e intradiario, menos el coste de los desvíos. Es un precio regulado y variable.
- Mercado libre: los excedentes se valoran al precio que pactes con tu comercializadora, que puede ser fijo (un valor constante en céntimos por kWh) o indexado al mercado.
Por eso dos personas con la misma instalación en la misma ciudad pueden recibir compensaciones distintas simplemente por tener contratos diferentes. Compara el precio de compensación igual que comparas el precio del kWh que compras, sobre todo si vas a cambiar de comercializadora.
Por qué la compensación es menor que el precio de compra
El kWh que compras a la red incluye, además de la energía, los peajes de transporte y distribución, los cargos del sistema y los impuestos. El kWh que viertes se valora solo como energía. Por eso la compensación es casi siempre notablemente inferior a lo que pagas al comprar. La consecuencia práctica es clara: suele ser más rentable consumir tu propia energía en el momento en que la generas que verterla para que te la compensen. Es la razón por la que ajustar tus hábitos de consumo, o valorar una batería, importa tanto como dimensionar bien la potencia de los paneles.
El límite mensual: la compensación no puede dejarte en negativo
La normativa establece que, en cada periodo de facturación, que no puede superar un mes, el valor de los excedentes no puede ser mayor que el valor de la energía que has comprado a la red. Si en un mes de mucha producción tus excedentes valen más que tu consumo de red, la diferencia no se te paga ni pasa automáticamente al mes siguiente. Tampoco reduce el término de potencia ni el resto de conceptos fijos de la factura.
Algunas comercializadoras ofrecen una batería virtual que guarda en euros ese sobrante para aplicarlo en facturas posteriores, normalmente con condiciones propias; la comparamos en batería virtual vs batería física. La otra vía es no acogerse a la compensación y vender la energía como productor, con más trámites y poco habitual en vivienda.
Cómo se refleja en tu factura
La compensación aparece como una línea específica que resta del importe de la energía. Te explicamos cómo interpretarla en cómo leer la factura de la luz tras instalar autoconsumo.
Cómo elegir bien en función de esto
Antes de contratar, pregunta por el precio de compensación de excedentes de cada oferta, no solo por el precio del kWh de compra, y comprueba si hay batería virtual y en qué condiciones. Si tu instalación genera muchos excedentes que no llegas a compensar, valora si te compensa añadir una batería física.