Placas solares sobre tejado de fibrocemento o uralita: qué tener en cuenta
Publicado el 10 de septiembre de 2026
Muchas naves, garajes y algunas viviendas antiguas tienen cubiertas de fibrocemento que, si son anteriores a la prohibición del amianto, pueden contener este material — un factor que cambia por completo el proceso de instalación de placas solares respecto a un tejado convencional.
Por qué esto no es un detalle menor
El amianto es un material clasificado como peligroso para la salud cuando sus fibras se liberan al aire, algo que puede ocurrir al perforar, cortar o manipular de forma incorrecta una cubierta que lo contenga. Instalar placas solares implica anclajes que perforan la cubierta, por lo que no es una operación que se pueda tratar igual que en un tejado de teja o chapa convencional.
Cómo saber si tu cubierta contiene amianto
Las cubiertas de fibrocemento fabricadas antes de la prohibición del amianto en España suelen contenerlo, mientras que las posteriores usan otros materiales de refuerzo. Ante la duda, un profesional especializado puede confirmarlo mediante inspección o análisis de muestra, y no conviene asumir de antemano que tu cubierta “seguro que no lo tiene” sin verificarlo.
Qué exige la normativa si la cubierta contiene amianto
La manipulación de materiales con amianto está sujeta a normativa específica de seguridad y salud laboral, que exige que cualquier intervención (incluidas las perforaciones para anclar una estructura solar) la realice una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), con los procedimientos de seguridad correspondientes.
Las dos opciones habituales
Instalar con sistemas de fijación que minimicen la perforación, usando estructuras específicas diseñadas para fibrocemento que reducen al mínimo la manipulación de la cubierta, ejecutadas siempre por una empresa RERA.
Sustituir la cubierta antes de instalar, retirando el fibrocemento con amianto de forma profesional (también sujeta a normativa específica de retirada y gestión de residuos) y colocando una cubierta nueva sin amianto, sobre la que instalar los paneles sin esta limitación. Esta opción tiene mayor coste inicial, pero elimina el problema de raíz y suele mejorar también el aislamiento y el estado general de la cubierta.
Por qué esto encarece el presupuesto
Tanto la instalación con precauciones específicas como la sustitución previa de la cubierta añaden un coste que no existe en un tejado convencional. Es importante que el presupuesto que te presenten refleje explícitamente este sobrecoste y el tipo de intervención previsto, en vez de recibir un presupuesto genérico que no contempla esta particularidad de tu cubierta.
Qué preguntar antes de contratar
Confirma si el instalador o una empresa subcontratada está inscrita en el RERA si tu cubierta contiene amianto, y pide que se especifique explícitamente en el presupuesto qué tratamiento se va a dar a la cubierta existente. No es una cuestión que debería resolverse de forma informal o sin la documentación correspondiente, dado que afecta tanto a la seguridad como a la legalidad de la intervención.